el diario de su vida

En 30 días, tendrás el primer capítulo de la infancia de tu hijo

Me envías 4 audios. Uno semanal.

Yo los transformo en un libro diseñado con tu voz, imágenes, audios y vídeos. Maquetado y listo para guardar toda la vida y entregárselo cuando quieras.

Solo 19 plazas este trimestre.

Como funciona

  1. Grabas 1 audio semanal (8–10 minutos).

  1. Yo lo convierto en texto respetando tu voz y con diferentes estilos.

  1. Recibes tu primer libro digital con QR a fotos, vídeos y/o audios que tú me abrás facilitado

Sin escribir.
Sin plantillas.
Sin apps complejas.

Qué recibes exactamente

  • 1 mes de la infancia de tu hijo en un libro editado y estructurado
  • Diseño y maquetación profesional
  • Versión digital lista para conservar
  • Enlaces QR a material multimedia
  • Posibilidad de continuar al plan anual

Resultado

Después de 30 días tendrás...

Un libro con sus recuerdos + texto con tu voz + QR con audios de vuestras conversaciones, fotos y videos.

Un libro real con los primeros recuerdos de tu hijo organizados para siempre.

No dependerás de tu memoria.
No dependerás del móvil.
No dependerás de “algún día lo haré”.

Precio

Libro 0.
Primer mes completo.
249€ pago único.

Si decides continuar al plan anual, se descuenta íntegramente del precio final.

Solo 19 plazas este trimestre.


Una pequeña anécdota con mi hijo.

Mi hijo se iba con su madre a Canarias una semana y yo no podía ir por trabajo.

Nos vestimos y salimos a por un pincho de tortilla, justo debajo de casa. Mientras desayunábamos, me pregunta si quiero un poco.

Raro en ti, que devoras todo.

Te dije que no tenía hambre, que estaba un poco triste porque no te iba a ver en una semana. Y ahí soltaste tu frase, perfecta, con cinco años y cero dramatismo:

"Ohh, qué pena, cuando vuelva ¿crees que van a estar caducadas las natillas?"

Esto es el diario de su vida.

Lo real, y lo extraordinario, si tú quieres.

¿Crees que esa frase viviría dos años después?

Yo estoy seguro de que no. Por eso llevo seis años escribiendo todos los días a mi hijo. Por frases y anécdotas como esta.

No vas a olvidar sólo una frase como esta.

No vas a perder sólo un momento como este.

Vas a olvidar cientos.

Y no te darás cuenta cuándo empezó.

Y por eso quiero ayudarte a que no pierdas todos esos momentos con tus hijos.

¿Para quién es este servicio?

Es para ti si:

  • Sientes que el tiempo pasa rápido.
  • Quieres conservar lo cotidiano, no solo lo extraordinario.
  • Te cuesta sentarte a escribir.
  • Te dices todos los días que "ya lo empezaré, ya lo escribiré".

No es para ti si:

  • Buscas un álbum de fotos automático.
  • No estás dispuesto a enviar 1 audio a la semana.

Antes de seguir, algunas cosas que probablemente estás pensando.

Voy a responderlas sin tranquilizarte.

“No tengo tiempo.”

Correcto. Y no lo tendrás más adelante.

Esto no compite con tu agenda. Compite con el olvido.

Si esperas a tener tiempo, ya estás eligiendo no hacerlo.

Todo bien, de todos modos.

No juzgo, describo.


“No sé escribir.”

Mejor.

Si supieras escribir bien, probablemente falsearías el recuerdo.

Aquí funcionan mejor las frases torpes, los audios a medias, las ideas mal cerradas.

Incluso las fotos en el baño.

La vida real.

La corrección viene después.

La verdad, no.


“Seguro que es caro.”

¿Comparado con qué?

¿Cuanto costarían para ti los recuerdos de tu infancia?

Imagina que un día aparece tu hijo con un libro y te dice:

"Mira mamá, me ha dado esto la abuela para ti. Es un libro con un montón de recuerdos de cuando tenías cinco, seis y siete años escritos por ella cuando sucedieron. No con vagos recuerdos: escritos en el momento en que pasaron todas esas historias".

¿Cuanto cuesta para ti preservar la infancia de tu hijo?

¿Lo mismo que una chaqueta de Ecoalf?

¿Lo mismo que unas vacaciones en verano en familia?


“¿Y si empiezo y lo dejo en unos meses?”

Entonces tendrás unos meses preservados.

Que es más de lo que tendrá la mayoría.

Esto no es un compromiso moral.

No hay castigo por parar.

El único fracaso real es no empezar nunca.


“No soy constante.”

Perfecto.

La constancia es una ficción útil para vender hábitos.

Aquí no se premia. Se asume que no existe.

La vida no es constante.

Este proyecto tampoco finge serlo.

Yo te ayudo y te lo pongo realmente fácil para que no te olvides de ello. Me interesa que lo consumas. Despues de ti y de tu hijo, soy la persona a la que más le interesa que lo consumas.


“¿Y si fallas tú en algún momento?”

Pregunta legítima. Me alegro de que me la hagas.

Por eso el material es tuyo.

Por eso no depende de promesas futuras.

Por eso el valor está en lo que te entrego.

Esto no es fe.

Es estructura.

Y tú libro 0 lo hace palpable.


“¿Y si mi hijo no lo lee?”

El primer lector siempre eres tú, años después. Y seguramente te hará reflexionar, recordar y disfrutar. Y, tal vez, no seas el mismo.

Este diario no existe para garantizar nada. Existe para que algo verdadero esté ahí.

Leerlo o no será su decisión. Como, en el futuro, será casi todo lo importante.

Pero ahora, al que le toca decidir es a ti.


El diario de su vida va de recuerdos

Va de lo que se pierde cuando nadie mira.

Y son todos los recuerdos.

Una frase épica que suelta desayunando.

Una tontería que hace al volver del colegio.

No ocurre de golpe.

No hay una escena clara.

Un día, simplemente, ya no recuerdas cómo hablaba.

Esa frase que resonaba en tu cabeza y te morías de risa en el trabajo recordándola.

El baño diario jugando en la bañera mientras haces la cena.

No lo dramático.

Lo normal.

Durante un tiempo crees que lo llevas dentro.
Que no hace falta hacer nada.

Es mentira. De repente, ya no lo recuerdas.

Y ya está perdido.

No por dejadez.

Por saturación.

No hablo de cumpleaños.

Ni de fotos bonitas.

Ni de momentos “especiales” e "instagrameables".

Eso suele sobrevivir. Y tambien vamos a guardarlo.

Hablo de lo que no parece importante cuando ocurre y por eso mismo desaparece primero.

El diario de su vida lo guarda por ti.


Esto no es un álbum.

No es un libro decorativo.

No es contenido para redes.

Es un sistema privado para que lo cotidiano de la vida de tu hijo no desaparezca sin dejar rastro.

Aquí también entra lo extraordinario, si tú quieres:
Vacaciones, cumpleaños, Reyes.

Pero el valor está en lo otro. Está en todo. En el conjunto.

En lo ordinario y en lo extraordinario.

Porque si todo fuera extraordinario, nada lo sería.


Preguntas raras y claras que tal vez te estés haciendo

Aqui voy a responder algunas preguntas que tal vez te estes haciendo sobre este servicio.

¿Crees que este puede ser un buen regalo?

Sí.

Y, además, es de los pocos regalos que mejoran con el tiempo.

Si eres abuelo o abuela; si tu mejor amiga va a ser madre; si tu primo va a ser padre (o incluso si quieres tener un detalle con alguien con quien no te llevas tanto)… esto no es “un regalo para el bebé”. Es un regalo para el adulto que será dentro de 15 o 30 años.

Porque le estás dando a ese niño algo que casi nadie recibe: su historia contada con cariño, con frases reales, rutinas, anécdotas y recuerdos que hoy parecen pequeños… y mañana valen oro.

Y lo va a apreciar por dos razones: porque le quitas a los padres el trabajo que nunca hacen (“ya lo escribiré…”) y porque lo que entregas no es una cosa… es un legado.

Bien, ¿y quien eres tú? ¿Por qué me tengo que fiar de ti?

Pregunta legítima y muy acertada.

Pincha aquí y te lo cuento todo.

¿Esto es privado?

Esto es entre tú y yo. Punto.

Tú me mandas los archivos vía email, y yo me encargo de lo demás y te lo reenvío por privado igualmente.

El libro anual y el libro 0 van por correo directamente a tu casa.

¿Hay alguna forma de probarlo? ¿De ver el resultado?

Claro, para eso es el libro 0.

Probamos durante un mes con audios, vídeos y fotos.

Yo te lo reenvío en PDF para corrección y pasado a texto, dejarlo a tu gusto (solo una corrección) y prepararlo todo para enviarte tu libro del mes 0.

Para que te hagas una idea, este es el resultado...

¿Esto es para ahora o para dentro de muchos años?

Para ahora.

Que también sirve dentro de muchos años.

Pero si no empiezas ahora, no existirá dentro de ni pocos, ni muchos años.

¿Qué parte es mía y qué parte es del proyecto?

Todo es tuyo.

Yo solo evito que se pierda.


Si después de leer todo esto sigues pensando en ello, es suficiente.

Puedes empezar con un solo mes. O no empezar nunca.

Ambas opciones son coherentes.

Y decentes.


¿Quieres que esto forme parte de tú vida y que tu hijo lo tenga para siempre?

Limitado a 19 plazas este trimestre.